Tejados de la Catedral de Santiago de Compostela (visitando sus Cubiertas)

Antes de comenzar a contaros esta gran experiencia de subirnos a los tejados de la Catedral de Santiago de Compostela, quiero contaros algunas curiosidades o datos que me parecen importante que sepáis.

La Catedral de Santiago de Compostela es una catedral Románica  que comenzó a construirse en el 1075 por Bernardo el Viejo, Maestro Admirable y Roberto (durante el reinado de Alfonso VI). Tras muchos avatares de la historia y algún que otro intento de destruir la catedral y de robar los restos del Apostol Santiago, continúa su construcción en el 1100 de la mano del Maestro de Platerías y del Arzobíspo Gelmírez. Tras estos pasos recoge el testigo el Maestro Mateo que durante el siglo XII se encarga de la construcción del Coro de la nave mayor, el cierre occidental  y la terminación de la misma. Así que en 1211 se celebra la consagración de la Basílica con la presencia de Alfonso IX.

Durante el Renacentísmo se realiza el Claustro y sus espacios anexos y durante el Barroco se realizan la capilla mayor, los órganos, el cierre de la cabecera de la fachada del Obradoiro entre otras. En el Clasicismo se hace la nueva fachada de la Azabachería dando por terminada esta gran construcción.

Durante estos dos últimos siglos se ha conservado e incluso rehabilitado algunas de las zonas donde, el paso del tiempo, ha hecho mella.

Ahora que ya sabéis algunas cosas más sobre la Catedral de Santiago de Compostela hoy os traemos un post un tanto especial, ya que decidimos realizar la visita guiada de las cubiertas (tejados) de la Catedral.

La entrada, con guía, cuesta 15€ por persona (con precios más ajustados si son niños o puedes acceder a descuentos según tu edad), la entrada sin guía (la cual no aconsejamos ya que en la visita guiada os contarán muchas curiosidades) cuesta 12€ por persona (los descuentos también se aplican en esta opción). Os dejamos el link donde podéis comprar las entradas.

Las cubiertas (tejados) están realizadas en piedra en forma escalonada para que se pueda recorrer perfectamente y ofreciendo así unas vistas espectaculares, tanto de la ciudad como de la basílica en sí.

Las cubiertas están realizadas así no por una cuestión estética, sino para que la Catedral no pudiese arder y fuera una protección ante los múltiples ataques que sufría. Era una protección ante ataques pero también se usaba como puntos estratégicos para vigilar quien podía atacar la catedral.

Toda una experiencia que aconsejamos y que si tenéis la oportunidad no os podéis perder.

Espero que os guste el vídeo y nos “vemos”/leemos la semana que viene 😉

Larga Vida y VitaPerse

 

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