PASEOS POR GALICIA – ALAMEDA SANTIAGO DE COMPOSTELA

Siempre recorremos Galicia con mucha ilusión y pendientes a cada detalle que nos encontramos en nuestro camino. Hoy queremos hablaros de uno de esos rincones emblemáticos de Santiago de Compostela, la Alameda.

Saliendo de la zona vieja de Santiago de Compostela, por la Porta Faxeira, nos adentramos en este espacio natural de 56 mil metros cuadrados.

Comenzamos el paseo y antes de adentrarnos demasiado en esta impresionante extensión llena de vida, caminantes y una gran variedad de vegetación, nos encontramos con las estatua de “Las dos Marías” o “Las dos empunto”. Esta estatua es todo un homenaje a una de las parejas más emblemáticas del Santiago de Compostela del siglo XX, unas mujeres muy peculiares por su forma de vestir y de maquillarse que cuando terminó la guerra civil quedaron casi en la indigencia y su forma de revelarse era su forma de vestir y de maquillarse. Solían salir a las 2 de la tarde a pasear por las calles de la zona vieja de Santiago lanzando piropos a cada estudiante que se cruzaba en su camino. Una gran historia de dos hermanas que las desgracias de la vida y de la guerra las llevó a ser un referente de Santiago y como tal la cuidad las reconoció en esta estatua y con este merecido homenaje. La estatua es de César Lombera y fue instalada en 1994.

Para que no os perdáis en este pequeño “paseo virtual” os contamos que la alameda consta de tres partes bastante diferentes: el Paseo de la Alameda o Paseo de los Leones, La Carballeira de Santa Susana y el Paseo de la Herradura.

Seguimos camino y nos adentramos en el Paseo de la Alameda o Paseo de los Leones desde el cual podemos disfrutar de unas maravillosas vistas de la fachada principal de la catedral y de toda la vegetación que nos resguarda del sol que aprieta. En el camino nos encontramos con otra estatua que parece que esté disfrutando del paisaje. En uno de los bancos principales y con unas vistas inigualables nos encontramos la estatua del escritor Ramón María del Valle Inclán que fue colocada en 1999. Otro de esos homenajes tan necesarios que la ciudad le ha rendido a lo largo de los años a personajes importantes y destacados de la cultura gallega.

Continuamos camino y nos encontramos con pequeños espacios donde podemos disfrutar de un estanque con palmeras o de uno de los bancos más míticos de esta alameda “El banco de los enamorados”, un banco que rodea un eucalipto de más de 120 años, algo más de 45 metros de altura y sobre 8 metros de perímetro. Un gigante que da cobijo a los arrumacos que antes, y aún hoy, se dan muchos enamorados.

A medida que vamos caminando nos adentramos en el Paseo de la Herradura y nos damos cuenta que la vegetación, e incluso la estructura del paseo, va cambiando. Comenzamos a ver rosales, tulipanes, grandes palmeras, y grandes eucaliptos, en definitiva una vegetación diferente con paseos centrales llenos de flores de colores, fuentes que dan de beber a los pájaros que disfrutan, igual que todos los transeúntes, de este increíble entorno.

En el centro de este paseo nos encontramos con la estatua en homenaje a una de las escritoras más importantes de Galicia, Rosalía de Castro (colocada en 1917). Una escultura en la que podemos ver, a parte de la representación de la propia escritora, a dos iconos de su literatura como son el gallego y la gallega con sus trajes tradicionales, algún que otro fragmento de alguna de sus publicaciones más destacadas, y diversas placas conmemorativas.

Desde esta posición, si miramos al sur, podemos ver el cenador y mirador que da acceso al campus universitario, el cual nos proporciona unas preciosas vistas hacia el edificio de la residencia universitaria. Si miramos al norte, de espaldas a la estatua de Rosalía, podemos ver la Iglesia de Santa Susana. A día de hoy esta iglesia necesita una buena rehabilitación pero por diversos motivos, no sabemos muy bien el porqué, se mantiene en bastante mal estado. Esta iglesia está en el punto más elevado de la Alameda y presidiendo la Carballeira de Santa Susana, lugar de reunión y donde se celebra todas las fiestas principales de la ciudad, como son las Fiestas del Apostol o las de la Ascensión.

Por último nos toca regresar al punto inicial de este paseo no sin antes visitar primero el estanque de los patos, con cisnes y pequeños puentes que hacen las delicias de los más pequeños que se dedican a darles pan a las palomas o a los cisnes. O visitar el Palco de la Música, el cual a día de hoy no se utiliza como tal pero sí a su lado se sitúan las orquestas que van a amenizar las diversas fiestas de la ciudad.

Un paseo realmente agradable, con un encanto diferente y donde puedes observar desde familias tomando el sol, dando la merienda a los niñ@s, hasta gente practicando deporte o a visitantes venidos desde lugares lejanos que se acomodan a la vida tranquila de Santiago de Compostela y deciden disfrutar de una buena siesta al aire libre en un césped con vistas a la catedral.

Espero que este pequeño paseo virtual os haya trasladado a este lugar y que os haya picado la curiosidad para que lo podáis ver y disfrutar en persona, mientras tanto siempre podéis perderos en el vídeo que os dejo más abajo. Espero que os guste 😉


Larga vida y VitaPerse

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