De viaje por el Norte de España – Mesón del Cerrato – Palencia

De vez en cuando procuramos irnos de vacaciones y esta vez teníamos claro el destino, visitar el Norte de España!!! El País Vasco, Cantabria y Asturias nos esperaban.

Preparamos las maletas, las mochilas con todos los utensilios varios (cámaras de fotos, cargadores, etc…) y  lo cargamos en el coche. Ya estábamos preparados para hacer algo más de 2.000 km en una semana.

Primer destino Victoria pero para no repetir la ruta de vuelta a casa fuimos por Palencia. Concretamente teníamos pensado comer en un lugar que nos habían recomendado tanto por su comida como por lo especial del restaurante en sí mismo. Este está situado en un pueblecito cerca de Palencia.

Después de algo más de 5 horas de viaje, con una parada obligada para comernos un bocadillo de jamón en A Gudiña (situación típica para cualquier gallego que se aprecie antes de salir de su tierra, por si vas a pasar hambre fuera 😉 ) y un café, llegamos a Tariego de Carrato, un pueblecito muy bonito a algo más de 10 minutos de Palencia y donde nos dimos cuenta que no íbamos a pasar hambre. Queríamos comer en uno de los mejores restaurantes donde degustar el cordero lechal y uno de esos era el Mesón del Cerrato.

Este mesón ya sorprende por fuera, pero cuando entras te das cuenta de todas sus peculiaridades. Es la típica bodega castellana la cual está distribuida en tres comedores subterráneos, y una terraza cubierta.

Su decoración, a la par que moderna, conserva todas las características de una bodega típica Castellana. Sus techos abovedados, sus paredes excavadas en la tierra, sus correspondientes botelleros con sus maravillosos vinos, lamparas de estilo moderno, diversos ornamentos de forjados, aperos de labranza, cuadros con representaciones de la vida castellana, cortinones de terciopelo separando los comedores, composiciones de monedas y billetes…, un sin fin de pequeños detalles que hacen que sea un lugar diferente. Sí cotilleamos, y en alguno de esos botelleros excavados en la piedra, pudimos encontrar algunas joyas de vinos de más de 100 años. Impresionante!!!

Nos acomodaron en una mesa justo a lado de la bodega (una bodega dentro de una bodega, sí es lo que tienen estos sitios) y nos dejamos aconsejar tanto para la comida como para el vino. Para empezar teníamos que probar las Sopas de ajo, y aunque tengo que decir que no me convencía la idea, acabé repitiendo. Antes de pasar al plato principal nos aconsejaron tomarnos unas Tostas caramelizadas de boquerones con escalibada... mientras que escribo este post aún se me hace la boca agua al volver a pensar en estos manjares, que combinación de sabores tan fascinante.

La comida se pronosticaba larga y todo un banquete así que no podía faltar un buen Ribera del Duero para acompañar a todos los manjares que nos disponíamos a saborear.

De plato principal teníamos que probar su famoso cuarto de Lechazo churro asado al estilo tradicional. El lechazo ya lo habíamos probado otras veces pero éste en particular nos dejó sin palabras. Gran presentación y sobre todo un sabor increíble. Estaba en su punto, crujiente por fuera, y tan blando por dentro que se deshacía en la boca. Una gran cocina y un producto selecto.

Como si fuera poco lo que habíamos degustado hasta el momento (bueno vale a lo mejor teníamos que haber parado antes pero no nos pudimos resistir) decidimos ser valientes y pedir unos postres para compartir: Canutillos rellenos de crema con chocolate caliente, Raviolis de piña con crema de mango y sorbete de pera y Mousse de yogur griego con frutos rojos. Que presentación, y que combinación de sabores. Los canutillos y la mousse estaban muy ricos, pero con los “raviolis”… alucinar es decir poco; que trabajo y que presentación, nos dejaron impactados. Unas mezclas de sabores realmente muy acertada.

Una vez habíamos terminado nos desplazamos desde las bodegas a su terraza cubierta y disfrutamos de la sobremesa con un café y un Gin-Tonic para “intentar” acelerar la digestión (falta nos hacía).

En mitad del tremendo festín nos dimos cuenta que no llegaríamos a Vitoria a la hora que teníamos prevista, pero no nos importó, estábamos en un lugar en el que nos sentíamos a gusto y decidimos disfrutarlo sin prisas, qué más podíamos pedir?!

Como seguro que lo estáis esperando, gravé el interior del restaurante para que podáis disfrutar un poquito conmigo esta experiencia y que la próxima vez que paséis por Palencia paréis en el Mesón del Cerrato que seguro no os decepcionará.

Larga Vida, y VitaPerse

Os dejamos aquí las dos rutas de nuestra primer día de viaje:

1º Parte del viaje:

 

2º Parte del viaje:

Leer más

Facebooktwittergoogle_pluslinkedin

Deja un comentario